El Recuento
México

Sistema penal mexicano enfrenta desafíos estructurales tras una década de implementación

A diez años del inicio del sistema procesal penal acusatorio, especialistas advierten que la operatividad institucional sigue siendo la principal barrera para la justicia plena.

Redacción El Recuento
Foto: eleconomista.com.mx

A diez años de la implementación del sistema procesal penal acusatorio en México, el sistema de justicia enfrenta una etapa de consolidación crítica. Este modelo, diseñado para transitar de un esquema inquisitivo a uno de audiencias públicas y oralidad, busca garantizar el debido proceso y la presunción de inocencia, sin embargo, la brecha entre el diseño normativo y la realidad operativa en las fiscalías locales y federales sigue siendo un reto para las autoridades actuales.

El desafío central reside en la profesionalización de las instituciones encargadas de la procuración y administración de justicia. Según especialistas en la materia, la transición ha evidenciado que no basta con la reforma legal si no se acompaña de una mejora sustancial en las capacidades técnicas, periciales y de gestión de las fiscalías, así como de un fortalecimiento en la coordinación entre la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana y los órganos jurisdiccionales.

En los últimos años, el Congreso de la Unión ha debatido sobre la necesidad de incrementar los recursos destinados a la capacitación de los ministerios públicos y defensores de oficio. La falta de infraestructura adecuada y la saturación de los centros de justicia han sido señaladas como factores que limitan la eficacia del sistema, dificultando que los tiempos procesales se cumplan conforme a lo estipulado en el Código Nacional de Procedimientos Penales.

Por parte del Poder Judicial y las diversas fiscalías del país, la propuesta se centra en la digitalización de los expedientes y la adopción de nuevas tecnologías para la investigación científica del delito. Estas medidas buscan agilizar el desahogo de pruebas y reducir la carga administrativa, permitiendo que los jueces enfoquen sus esfuerzos en la resolución efectiva de las causas penales bajo los principios de publicidad, contradicción y continuidad.

Finalmente, la consolidación del sistema exige una evaluación constante de los resultados obtenidos hasta la fecha. El fortalecimiento institucional no se limita a la asignación presupuestaria, sino que requiere una transformación profunda en la cultura jurídica de quienes operan el sistema, asegurando que el acceso a la justicia sea una realidad para todos los ciudadanos en cada entidad federativa.

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